lunes, 29 de febrero de 2016

LA PEDAGOGÍA IDEALISTA DE JOHANN PESTALOZZI







            Con su inquebrantable fe ilustrada en la reforma social a través de la educación y una extensa vida en la que no se cansó de iniciar y, ante las frustraciones, volver a empezar la implementación de propuestas educativas populares, el filántropo suizo Johann Heinrich Pestalozzi (1746-1827), se convirtió en un indudable referente para los diversos intentos de democratizar la educación. Más allá de su juvenil militancia política, sus propuestas de reformas jurídicas contra el maltrato a los niños y de reforma agraria y sus abundantes realizaciones literarias han sido las fundaciones de institutos educativos donde atendía a huérfanos y pobres y la labor de irradiación de sus discípulos los jalones que contribuyeron a su fama.

            En su ideario pedagógico sobresalía la admiración por la teoría de Rousseau que intentó llevar a la práctica con su sello pues no compartía la exaltación individualista del estado salvaje de la humanidad que profesaba el ginebrino y quiso reunir la libertad de la naturaleza con el estado social de la autoridad del deber en un estado moral que contuviese, a la vez, la espontaneidad y el orden, lo individual y lo social, el deseo natural y la ley civilizadora. Por eso, aunque en la relación educativa recomendaba obtener la autoridad a través de los cuidados y el amor, esto no iba en desmedro de la firmeza y la guía activa del maestro.  Probablemente, la más genuina innovación de Pestalozzi radica en haber sido quien dirigió la mirada pedagógica hacia una educación integral pues con su lema cabeza, corazón y mano, sintetizaba la triple dimensión de la formación intelectual, afectiva y práctica. Entendía a la educación como el desenvolvimiento armonioso de las energías del pensamiento, del sentimiento y de la acción.  En sus escuelas contra el verbalismo y el aislamiento extendido en la época, además del aprendizaje de la lectura y escritura, se promovía especialmente el contacto con la naturaleza y el mundo del trabajo.  Además del inmenso valor formativo del aprendizaje de oficios, le servían para la autosustentabilidad de sus institutos dedicados a educar sin distinción de clases sociales ni de género, de este modo, los niños se financiaban su educación con su propia labor.

Pestalozzi destacó la importancia de la educación familiar temprana, en especial, el rol de la mujer al punto de que muchos de sus escritos están destinados a instruir a las madres pero también reclamó claramente la necesidad de la obligatoriedad de la educación pública y gratuita en una época en que muchas familias pobres veían en la escuela una dilación para que sus hijos pudieran prepararse para un oficio y aportar al sustento familiar. Desarrolló y reformuló a lo largo de sus experiencias directas con los niños el método de la intuición a la que entendía como la percepción directa y experimental de los objetos exteriores al hombre a través de los sentidos externos y de la propia conciencia. El individuo al captar la “forma” del objeto, distingue también aproximadamente “sus partes y su número” y asocia la experiencia nueva a un sonido articulado o “nombre”, de modo que, forma, número y nombre son los elementos de la intuición. Así en la enseñanza se presentaban objetos simples y concretos hasta llegar a los más complejos. Se encaraba la observación atenta para medir, dibujar, escribir, distinguir cada objeto y sus dimensiones y proporciones (forma) para luego reconocer a cada objeto como unidad separada del resto de objetos con los que aparece asociado (número) y, finalmente, familiarizarlo con los nombres (nombre).





El dominio de la lectura era de gran importancia pues contribuía al desarrollo armónico y gradual del intelecto. A pesar de que la enseñanza de la geografía era descriptiva y apelaba a la memorización de ciudades, accidentes naturales, etc., organizaba salidas al aire libre para indagar en el ambiente físico y adquirir nociones a través de, por ejemplo, la observación de las fases de la luna. Otorgaba un lugar destacado a la aritmética que comenzaba con operaciones mentales realizadas con cosas reales, como contar guisantes para luego desarrollar el cálculo mental,  el cálculo escrito, el cálculo algebraico mental y el álgebra propiamente dicha. El estudio de la geometría comenzaba con la metrología o arte de medir líneas y cuadrados sin exigir teoremas o demostraciones. Valoraba el dibujo como medio para adquirir habilidad para reproducir y para ejercitarse en la escritura. Además, lo consideraba un lenguaje universal que debía enseñarse en cuatro partes sucesivas: dibujo elemental, perspectiva, dibujo matemático y dibujo de la cabeza y del cuerpo humano. La enseñanza musical se componía de tres partes: el ritmo, la melodía o calidad de los sonidos y el grado de intensidad de donde resulta la armonía. La gimnasia elemental partía de ejercicios de articulación  tendientes a prepararse para realizar ejercitaciones más complejas.

El método de Pestalozzi tuvo una amplia y extensa difusión en Europa y América. Destacados pedagogos como Fröebel y Herbart estudiaron sus obras y es considerado un admirado predecesor de los Movimientos de la Escuela Nueva y Escuela Activa que se desarrollaron en la primera mitad del siglo XX.

            Entre sus escritos podemos citar las siguientes frases relacionadas con la función social de la educación:


“Lo que se propone la educación elemental es, por la totalidad y coincidencia de todos sus medios, elevar el corazón, la mente y la mano a lo más excelso y noble de que es capaz nuestra naturaleza”. (2001:101)
“Nuestro ensayo de una educación elemental para la industria no es otra cosa que una aplicación de los principios generales de la educación humana a las necesidades de las clases trabajadoras. No es nada más que el intento de asegurar el fin de una dignificación humana dando al pueblo una educación que le permita ganarse el pan, y esto con la misma fuerza con que el espíritu de la educación elemental asegura ese mismo fin en el aspecto moral e intelectual”. (2001:163)
“El dualismo que hay en el hombre es la disputa de la carne contra el espíritu y la disputa de nuestra naturaleza simple y espontánea contra una sociedad que nos culturaliza y refrena la satisfacción de nuestros impulsos espontáneos mediante nuestra necesidad de culturalizarnos”. (2001:197)
“Las dificultades de la educación suelen surgir de la preponderancia de las pretensiones egoístas y sensitivas de nuestra naturaleza animal sobre las de los fundamentos morales y espirituales de nuestra humanidad”. (2001:198)
“El hombre no consigue dignificarse realmente por su educación intelectual si ésta no se funda en una cumplida educación de su corazón”. (2001:201)
“Estoy convencido de que los bienes humanos para nuestra época sólo pueden ser conseguidos por medio de un grande y firme progreso del sistema educativo”.
“La justicia pública no puede tener otra base sólida que la de una buena educación cívica”.
“La educación nacional del pueblo para el orden, la moderación y la justicia en los asuntos domésticos debe siempre derivar de los principios básicos de la educación general de las personas para la sabiduría y la virtud”.(2001:204)
“En la clase media está la fuerza; en la clase media debe buscarse lo que requiere capacidad y lo que tiene capacidad, y es posible que, a través de las instituciones educativas en las que se formen como educadores y educadoras niños salidos de esta clase social y que se distinguen por sus capacidades de inteligencia y de corazón, pueda ejercerse una acción que repercuta de un modo benéfico y elevador sobre esta propia clase social y que, a través de los medios educativos creados por dichas instituciones, pueda remediarse la temible situación de dicha clase social, que en tantos Estados se halla hundida hasta el colmo”.
“El pobre ha de aprender a ayudarse a sí mismo; de otro modo ni nadie podrá ayudarlo ni nadie lo ayudará. Unas limosnas que no elevan su corazón no le sirven de nada”. (2001:205)
“La educación del hombre vulgar para la piadosa sabiduría de una vida familiar pura y doméstica es el único medio para la eliminación de los delitos del pueblo”. (2001:207)
El ciudadano oprimido no es, en su abyección, causa del deterioro nacional; está sufriendo, en su miseria moral y doméstica, de una corrupción que actúa de arriba abajo, y cuyas fuentes hay que buscar en la descomposición interna de nuestra Constitución”. (2001:211)
“La falta de formación en la vida familiar no puede ser reemplazada por una formación científica, en ningún aspecto del ‘savoir-faire’, ni de las ciencias humanas.
La sabiduría familiar es para la formación del hombre como el tronco de un árbol, en el cual deben injertarse todas las ramas del saber humano, de las ciencias y de las profesiones; allí donde el tronco carezca de savia, se sacarán los injertos (…)
Toda la vida terrena del hombre es una fase de su educación en la cual, según la voluntad del Creador, sus facultades deben ser desarrolladas con miras a su eternidad”(Citado en De Hovre;1950:273)

-De Hovre, Francisco Grandes maestros de la pedagogía contemporánea. Marcos Sastre. Buenos Aires.1950.

-Pestalozzi, Johann Heinrich La velada de un solitario y otros escritos. Herder. Barcelona. 2001. 


          
           



[i] Pestalozzi destacó la importancia de la educación familiar temprana, en especial, el rol de la mujer al punto de que muchos de sus escritos están destinados a instruir a las madres pero también reclamó claramente la necesidad de la obligatoriedad de la educación pública y gratuita en una época en que muchas familias pobres veían en la escuela una dilación para que sus hijos pudieran prepararse para un oficio y aportar al sustento familiar. Desarrolló y reformuló a lo largo de sus experiencias directas con los niños el método de la intuición a la que entendía como la percepción directa y experimental de los objetos exteriores al hombre a través de los sentidos externos y de la propia conciencia. El individuo al captar la “forma” del objeto, distingue también aproximadamente “sus partes y su número” y asocia la experiencia nueva a un sonido articulado o “nombre”, de modo que, forma, número y nombre son los elementos de la intuición. Así en la enseñanza se presentaban objetos simples y concretos hasta llegar a los más complejos. Se encaraba la observación atenta para medir, dibujar, escribir, distinguir cada objeto y sus dimensiones y proporciones (forma) para luego reconocer a cada objeto como unidad separada del resto de objetos con los que aparece asociado (número) y, finalmente, familiarizarlo con los nombres (nombre).
El dominio de la lectura era de gran importancia pues contribuía al desarrollo armónico y gradual del intelecto. A pesar de que la enseñanza de la geografía era descriptiva y apelaba a la memorización de ciudades, accidentes naturales, etc., organizaba salidas al aire libre para indagar en el ambiente físico y adquirir nociones a través de, por ejemplo, la observación de las fases de la luna. Otorgaba un lugar destacado a la aritmética que comenzaba con operaciones mentales realizadas con cosas reales, como contar guisantes para luego desarrollar el cálculo mental,  el cálculo escrito, el cálculo algebraico mental y el álgebra propiamente dicha. El estudio de la geometría comenzaba con la metrología o arte de medir líneas y cuadrados sin exigir teoremas o demostraciones. Valoraba el dibujo como medio para adquirir habilidad para reproducir y para ejercitarse en la escritura. Además, lo consideraba un lenguaje universal que debía enseñarse en cuatro partes sucesivas: dibujo elemental, perspectiva, dibujo matemático y dibujo de la cabeza y del cuerpo humanos. La enseñanza musical se componía de tres partes: el ritmo, la melodía o calidad de los sonidos y el grado de intensidad de donde resulta la armonía. La gimnasia elemental partía de ejercicios de articulación  tendientes a prepararse para realizar ejercitaciones más complejas.
El método de Pestalozzi tuvo una amplia y extensa difusión en Europa y América. Destacados pedagogos como Froebel y Herbart estudiaron sus obras y es considerado un admirado predecesor de los Movimientos de la Escuela Nueva y Escuela Activa que se desarrollaron en la primera mitad del siglo XX.


CORTO LA PEDAGOGÍA DEL AMOR SOBRE LOS PRINCIPIOS DE PESTALOZZI


FILM SOBRE LA VIDA Y OBRA DE PESTALOZZI